La emoción por ver su sueño hecho realidad embargó el sábado anterior al joven Allan Fonseca quien como regalo de graduación anhelaba correr en el Autódromo La Guácima y gracias al apoyo de Motor Pasion esto se realizó el sábado anterior.
“Estoy muy emocionado, es una experiencia única, ese era mi sueño y gracias a Dios y a gente que nos ayudó bastante como Adrián Soto se me hizo realidad”, afirmó Fonseca.
Todo comenzó cuando el primo de Allan, Berny Araya contactó hace algunos meses a Soto para hacerle la consulta y comentarle el caso de Allan. En aquella oportunidad Soto trabajaba para Promotor Sport y aunque hizo las gestiones para cumplir el sueño de Allan las cosas no se concretaron.
Ahora con la incorporación de Soto a Motor Pasion y el apoyo de los socios con esta iniciativa, se aprovecharon las prácticas del equipo el sábado anterior para que Fonseca viviera como un integrante más las emociones de la velocidad.
“Me parece muy interesante que Motor Pasion le de la oportunidad a jóvenes que no tienen recursos para montarse en un kart de estos y vivir la experiencia, de verdad estoy muy agradecido”, agregó.
Y como en el mundo de los motores todo puede suceder, en su primera vuelta Allan experimentó la adrenalina, el estrés y la presión de salirse de pista cuando un fallo en la batería, unido a las llantas frías y los nervios propios de la primera vuelta provocaron un trompo en el que Allan fue ayudado por André Solano.
Luego de esto, en la segunda práctica se observó en la pista un joven mucho más confiado, que disfrutó al máximo cada vuelta.